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12th Global Conference on Environment

12th Global Conference on Environment

12th Global Conference on Environmental Taxation
Madrid, 20-21 OCTOBER 2011

IMPLEMENTATION OF INTERNATIONAL ENVIRONMENTAL LAW:

A SUPRANATIONAL FRAMEWORK OF EFFECTIVE CITIZEN OVERSIGHT, ADMINISTRATIVE AND JURISDICTIONAL

(Conference on environmental issues, to complement the specific theme of the Congress Program)

I -Introduction: the environmental problem.-II-Environmental aplication law and the national motivations.-III-Framework for an effective international control made ​​by citizens and administrative and jurisdictional authorities.-IV-Environment and information.-V-The world  rigth  to free access of information.-VI-Reconstitution, compensation and sanctions.

CONDESSO, Fernando dos Reis

Doctor of Law and Professor of Administrative Law.

 

Say there be;

Yet nature is made better by no mean

But nature makes that mean: so, over that art

Which you say adds to nature is an art

That nature makes. You see, sweet maid, we marry

A gentler scion to the wildest stock,

And make conceive a bark of baser kind

By bud of nobler race: this is an art

Which does mend nature change it rather, but

The art itself is nature

SHAKESPEARE, The Winter's Tale (Polixenes: Scene IV, Act IV)

 

Abstract:1.Official documents, as well as frequent knowledge from the experience and news from newspapers, broadcast in this global village we now live, show, on the application of national environmental, intergovernmental and european law, we are face a good, although susceptible localized source of attacks, often in the same regional and global consequences, as, of course, occurs with air pollution (v.g, global warming, poluition radioactive nuclear plants), sea (v.g., waste, oil spills), the water of international rivers (v.g., fish kills, radiation, chemical contamination), the disappearance of species of flora and fauna, food ecotoxicity, and so on.

 

2.Given this, there is’nt enough action of the governments and national courts, which often remain inert, if national economic interests and, in any case, whenever the matter involves several states or humanity or part of it.

 

3.It is necessary that the UN and the Council of Europe as the EU recognize that the environment usually involves something that touches on human rights to life, or a healthy life with quality and the permanence of the Humanity.

 

4.Thus, there are domains of contamination that should be clearly stated as the cause by putting the human right to life, the true heart of a jus cogens specific theme, that the international community must protect Through International Administrative Authority, incorporated into the framework of the UN, and a Court with global power, with civil sanctions power (according to the most important principle, th polluter-pays principle):

-reconstitution of the situation without pollution; and

A)- compensation of damages jointly by the State and the polluter, if risk activity if permitted, eg, gasoline spill, etc., etc., in the sea or in the rivers); and

B)- criminal penalties (jail and a monetary penalty, , a sufficient deterrent, convertible in jail, to apply for residency status for non-compliant politicians and businessmen),  supranationally determined, as is the case with the Court relating to the Crimes against Humanity (committed by individuals and public entities), if there is negligence or willful misconduct, in this case typifying the international environmental crime.

 

5.Besides, the European Convention for Europe UN and content of the European Convention of the Council of Europe on access to information and environmental of residence or nationality, to receive information in the shortest possible time; and receive free information on the internet (email); or in person or by mail, in this case against the payment only of the trustees of reproduction and, being the case, the trustees added carriage, from any UN member state on environmental issues, in order to be able to help proactively monitor and report assaults on international environmental law in general.

 

6.So it must be recognized at the UN and the European Convention on Human Rights, this important right now.

We need to create a independent institution (Administratif Independent Entity, with jurists of merit, from several countries, appointed by the Secretary-General, and advised by another experts in diferents matters) and a specific World Tribunal.

And we must recognize the right to knowledge about facts in environmental matters to all people and all governamental and non governamental organizations, in the world.

 

 

 

Introducción

Como MAGÍ CADEVALL ha definido el progreso, «hay una relación tradicional y muy fuerte entre la idea de progreso y la de adaptabilidad, pero (...) el progreso es, en todo caso, una capacidad de adaptarse, un grado de adaptabilidad. La diferencia está en que cuando se piensa en adaptación se piensa en un sistema que debe defenderse y resolver los problemas que le plante el entorno y el futuro inmediato, mientras que el progreso significa el salto a una nueva identidad fundamental»[1]. Sobre el tema diría JORGE WAGENSBERG que «la adaptación consiste en independizarse de las variables del entorno»[2]. Ocurre que el hombre tiene avanzado en este camino de un progreso concebido sobre todo como crecimiento económico de sentido acumulativo de bienes a consumir, que cada vez más ataca la naturaleza y agota sus recursos, haciendo una adaptación de su dominio y destrucción.

Hablando sobre el hombre de tierra y el marinero, PHILIPE MOREAU DEFARGES recuerda que «EL hombre de tierra obedece a una lógica de apropiación. Así, según la filosofía liberal, el propietario es señor absoluto de su dominio, de cual pude usar y abusar. Los reyes, y más tarde los Estados-Naciones, se comportan como propietarios, consolidando, extendiendo, unificando, fijando su territorio»[3] y en verdad es aun hoy esta cultura apropiativa de la naturaleza, dominadora de la tierra, la base del fenómeno de no-respecto y de su degradación, de acuerdo con las meras conveniencias y intereses del hombre.

 

En la literatura de la especialidad, en coloquios académicos y profesionales o, diariamente, en los periódicos, televisión, radio y internet, percibimos que, hoy, vivimos en una creciente crisis ambiental[4].

Como refiere FERNANDO MARIÑO MENÉNDEZ,

«Ciertas alteraciones se han venido produciendo en mayor o menor medida en las últimas décadas por la aplicación de políticas económicas que no tienen suficientemente en cuenta el ‘impacto medioambiental’ de determinadas formas de explotación de los recursos naturales y de la utillización de determinadas sustancias, industrias y tecnologías. Al mismo tiempo, inevitablemente, se han causado daños al medio ambiente y a personas y bienes, dentro de un país o por encima de las fronteras, por accidentes ocasionados al realizar ‘actividades peligrosas’ en las que se manejan sustancias o instalaciones que entrañan altos riesgos, como la energía nuclear, los hidrocarburos u otras sustancias contaminantes»[5].

 

Y, de cualquier modo, en términos factuales, prima facie, lo que no tiene que preocupar es, como señala CATHERINE LARRÈRE y RAPHAËL LARRÈRE[6], «una enorme cantidad de de danos precisos, de poluciones localizadas, de peligros identificados, pero también catástrofes ejemplares (Seveso, Bhopal, Chernobyl, la ‘muerte del mar Aral’, las ‘marés negras’) y mismo la probable amenaza que paira sobre nuestros recursos (erosión de la diversidad biológica, deforestación de las regiones tropicales) o sobre nuestra vida (agujero en la camada de ozono, efecto de estufa, etc.)[7]».

Hoy asistimos  a la degradación de los componentes ambientales, con todas las disfunciones ambientales provocadas por el hombre, a lo largo de su historia, pero que, sobre todo, desde la revolución industrial, han asumido, crecientemente, una dimensión y un significado, que ya la han transformado en la mayor cuestión del tiempo presente, que ni, en este siglo XXI, de un mundo en busca dolorosa de sí mismo, en distintos contextos internacionales y de nuevos valores ideológicos, con la actual grande crisis general del sistema financiero, a que se seguirá el económico y cada vez más el político, permite olvidar[8].

Importa recordar frases celebres de autores celebres del pasado más avisados que los hombres del presente. Como proclamaba JEAN JAQUES ROSSEAU, en Émile ou De l’éducation, «Jamais la nature ne nous trompe: c’est toujours nous qui nous trompons»[9] o como referia VOLTAIRE, en Stances, «On conduit la nature, on ne la change pas»[10].  O, aun, FRANCIS BACON, en De dignitate et augmentis scientiarum, «natura non nisi parendo vicitur»[11]. Y ya ahora también LINNÉ, en Philosophiea botanica y LEIBNIZ, en Nouveaux Essais, que decían también que «natura in operationibus suis non facit saltum»[12]. Así es, y por eso la actualidad de la afirmación de MONTAIGNE, en sus Essais, de que «Nature peut tout et fait tout»[13].

Ocurre que el ambiente, agredido por el hombre, además de limites asimilables, empieza, también, a agredir al hombre. Economía[14], ambiente y salud[15] son polos interdependientes del vivir humano, por lo que la economía insostenible produce ambiente y alimentos contaminados y recursos naturales destruidos[16], lo que degrada la calidad de vida, la salud de las personas[17] e incluso su propia vida y, a largo plazo, la diversidad biológica[18] y mismo la subsistencia de los seres vivos y de la especie humana.

Por eso, actualmente, el mundo procura adherir y avanzar en la aplicación del concepto de desarrollo sostenible[19], que, no intentando cuestionar el desarrollo social, no deja de cuestionar los clásicos objetivos cuantitativos de crecimiento económico, pues defiende que hay que imponer barreras ambientales al desarrollo económico[20]. No lo impide, pero exige naturalización y humanización de la economía, integrando los valores por los cuales ella debe comenzarse a medir[21], que son cualitativos, para poder implicar el respeto por la naturaleza y por el hombre[22]-[23].

 

1.Aplicación del derecho internacional ambiental

 

1.1. Los documentos oficiales, así como el conocimiento cuotidiano de la experiencia individual y los frecuentes noticiarios de los periódicos, difundidos en esta aldea global en que hoy vivimos, revelan, sobre la aplicación del derecho ambiental nacional, intergubernamental y unionista europeo, que estamos ante un bien (aunque susceptible de agresiones de origen localizadas), muchas veces de consecuencias regionales y mismo mundiales; como, desde luego, ocurre con la contaminación del aire (v.g., efecto invernadero, contaminación radioactiva de las centrales nucleares), del mar (v.g., residuos, derrames petrolíferos), del agua de los ríos internacionales (v.g., muerte de peces, radiación, contaminación de químicos), la desaparición de especies de flora y fauna, la ecotoxicidad alimentaria., etc.  

1.2. La historia y la experiencia individual común muestran que, normalmente, los responsables y autoridades nacionales o desprecian o instrumentalizan, electoral y administrativamente, el ambiente, dominio en el que la gran mayoría de la clase política no tiene conocimientos sólidos y en el que los dirigentes económicos están dispuestos, cuando entran en conflicto con grandes proyectos, a «comprar» a los sabios, que fácilmente se reúnen en comisiones bien remuneradas, de composición parcial, para blanquear soluciones preestablecidas.

No puede ser un asunto sólo de la elite gobernante. Y, debido a la osmosis corruptora entre los poderes políticos y económicos[24], incluso en democracia, cuyo funcionamiento, a veces, compromete la relación financiadora establecida entre los poderes económicos y partidarios, ha sido un argumento contra los gobernantes nacionales y infra-estaduales, tantas veces cómplices de las agresiones ambientales.

En efecto, nadie contesta que sus leyes tienen que ser respetadas[25], por lo que todos tenemos que actuar, obligando los poderes, públicos y privados, a reconstruir un hombre con valores según los cuales el hombre comprenda que es una parte del mundo, destruyendo la idea de que es el mundo que hace parte del hombre[26].

Se constata que son muchos los fenómenos antropogénicos que parecen indicar que seguimos deslizando vertiginosamente hacia una época de amenazas ambientales globales[27], de Apocalipsis[28].

El hombre tiene destruido y contaminado, a una velocidad cada vez mayor, el medio ambiente, base de su existencia y subsistencia.

En efecto, están amenazadas las especies vivas, y, desde luego, la propia especie humana[29], dada la creciente e imparable degradación de los componentes ambientales naturales.

 

2.POR UN EFICAZ ENCUADRAMIENTO SUPRANACIONAL DE SU CONTROL CIUDADANO, ADMINISTRATIVO Y JURISDICIONAL

 

2.1. Fundamentación general de la necesidad de una concepción y organización de intervención internacional

 

Todos los grandes problemas antropogénicos son de génesis localizada, incluso los de naturaleza medioambiental en sentido amplio, integrando no sólo elementos naturales sino también a veces aspectos de ordenación del territorio, urbanismo[30], patrimonio cultural[31].

Pero, tienen una insuperable importancia mundial. Si no, ¿porqué los lugares y actos problemáticos están generalizados? Por ejemplo: los problemas del ambiente urbano tienen hoy una dimensión mundial, porque el planeta del siglo XXI es un mundo de ciudades, con residuos crecientes y de toxicidad o peligrosidad también creciente[32], degradaciones de los suelos[33], gasificación tóxica, escasez y deterioro del agua, altos niveles de contaminación sonora, etc[34].

Y tenemos la degradación y destrucción de las aguas, océanos, recursos naturales, biodiversidad[35], etc. Si no, ¿por qué las contaminaciones y toxicidades no residentes, como la atmosférica, la acuática y la resultante de la contaminación difusa de la agricultura química[36], circulan permanentemente y envenenan a todos los pueblos? No tienen fronteras y, por lo tanto, crean por si solas, problemas globalizados, debido a la insalvable unidad de la naturaleza y a la globalización económica[37].

Es, por ello, difícil e inútil distinguir entre contaminaciones menores y mayores, poluciones residentes y poluciones viajantes, volátiles. Incluso, porque las poluciones locales siguen  resolviéndose, normalmente, desplazándolas a poluciones globales[38].

En el fondo, todas las contaminaciones tienen dimensiones mundiales o son susceptibles de consecuencias mundiales. Revelan, por lo tanto, problemas mundiales, es decir, que implican a todos los pueblos.

¿No es ésta una cuestión que implica y tiene que responsabilizar y mobilizar a todos los agentes humanos, a cualquier nivel y en cualquier lugar? Y, desde luego, los «poderes», públicos o no (aunque el poder no sea el objetivo único o supremo de los individuos, partidos o Estado[39], la verdad es que el «poder está em todo o lado», recuerda, en su Curso de Relaciones Internacionales, JOSÉ ADELINO MALTEZ, citando MICHEL FOUCAULT, en La Volonté de Savoir, de 1976[40]), que más se tienen revelado preocupados en este debate, los cuerpos transnacionales de que habla, a proposito del problema de la globalización, el mismo autor[41], cuales sean ciertos organismos internacionales o organizaciones particulares, como las ONGA[42], la comunicación social, y aun los individuos más esclarecidos.

A proposito, abordando interrelacionalmente cuestiones tan importantes para nuestro tema, como Autoridad, comunicación social, democracia y ambiente[43], hay que referir la crises patente de la representatividad en las democracias, una vez que “pocos son aquellos que se sienten representados por la política». Y, como constata Maltez, «61países, con 36% de la población mundial, aun no tienen prensa libre». «aun hace falta mucho para que el Estado deje de ser el c’est moi (como decóa Luís XIV) y pase a ser el c’est nous donde se pratique el poder del pueblo, para el pueblo y realemnte por el pueblo[44].[45]».

¿Ante la problemática ambiental no está en juego la humanidad entera?

Cada hombre, en su territorio, no actúa por si sólo y para si mismo, sino por y para todos los hombres de hoy y de mañana.

Ya LECOMTE DU NOÜY ponía la cuestión, en estas frases bien sintomaticas da problematicidad del futuro del hombre: «Cuál de nosotros no ha hecho, a sí mismo, estas preguntas: Para dónde camina la humanidad? Cuál su futuro? Tiende ella para una finalidad? Será posible que toda la inteligencia humana se abisme un día, de modo definitivo, en el nada? Será que todas las dedicaciones, todos los sufrimientos, todos los sacrificios, todos los heroísmos, todas las virtudes, toda la belleza, más no tengan sido y vengan a ser, que fuego de paja, fuego fortuito e inútil, de que nada quede, ni mismos las cenizas?»[46].

El ambiente ¿no es la realidad que más compromete, de forma  inmediata, a la humanidad y a cada hombre, debiendo reconocerse, por eso, los más amplios derechos naturales y universales de conocerlo y defenderlo?

 

2.3. Ante esto, no basta la acción de las administraciones y tribunales nacionales, que muchas veces se mantienen inertes y opacas, si hay intereses económicos nacionales, y, de cualquier modo, siempre que el asunto implica vários Estados o igual la humanidad o parte de ella.

Los procedimientos administrativos disuasorios, preventivos, que presuponen autoridades públicas exentas y conocimiento abierto a los ciudadanos, sean de iniciativa pública o privada, son fundamentales a la defensa del ambiente, ganando una dimensión «garantizadora» esencial, dado que las agresiones al ambiente, por su naturaleza (una especie viva extinta jamás resucitará; tal y como el envenenamiento de aguas, el exceso de químicos cancerígenos en la agricultura y, en general, la contaminación de alimentos tiene consecuencias irreparables, etc.) y por las dimensiones disfuncionales ya alcanzadas, o se evitan, antes de que se produzcan, o su simple «corrección», las sanciones e, incluso, las compensaciones por los daños ambientales, de poco valdrán[47].

 

2.2.Importa que la ONU y el Consejo de Europa, tal como la UE reconozcan que el ambiente implica en general algo que toca a los derechos humanos a la vida, ou a una vida sana y con calidad. Así, hay domínios de contaminación que deben ser claramente explicitados como poniendo en causa el derecho humano a la vida, verdadero núcleo central de un ius cogens tematicamente especifico,

 

2.3. Cabe a la Comunidad Internacional proteger, através de una Autoridad Administrativa Internacional integrada en el âmbito de la ONU, y un Tribunal com competência mundial compulsoria, con poderes de sancionamiento civil (según el principio contaminador-pagador: reconstitución de la situación sin contaminación y indemnizaciones a los Estados y particulares, si es actividad de riesgo permitida, v.g., derrame de nafta, etc., en el mar o río) o incluso sanciones criminales (cárcel y multa convertible en cárcel).

 

2.4.Las sanciones e penas son a aplicar por el Estado de residência para políticos y empresários incumplidores), o sea, puniciones decididas supranacionalmente, tal como ya ocurre con el Tribunal relacionado con los Crimenes contra la Humanidad (por parte de personas y responsables públicos), si hay negligencia o dolo, en este caso tipificandose el crimen ambiental internacional.

 

2.5.Y, además, el Convenio Europeo de la ONU para Europa y el contenido del Convenio Europeo del Consejo de Europa sobre el acceso a la información y a la jurisdicción en matéria ambiental debe ser ampliado em un tratado a nível mundial, dando acceso a cualquier persona, independientemente del local de residência o nacionalidad, a recibir información atempada, en el más corto período de tiempo posible y a coste de los materiales (sin interés comercial), de cualquier Estado miembro de la ONU, sobre problemas ambientales, en orden a poder ayudar a controlar preventivamente y a denunciar las agresiones al derecho ambiental internacional en general.

Ante esto fenómeno, el CE y luego la UE y sus Estados empezaran y bien por debater y legislar sobre el derecho a la información en esta materia. Pero aunque fundamental, no es todo. Hay que profundizar a todos los niveles todas las implicaciones de la problemática ambiental.

Y hace falta instrumentos internacionales generales sin los cuales este bien común nunca podrá ser suficiente coherentemente defendido.

 

En efecto, importa informar, tener acceso a la información. Pues, como proclama El Talmud: «no hay mayor pobreza que la de la ignorancia»[48]. Y como decía GOETHE: «nada más ‘effrayant’ que la ignorancia actuante». “Quién no sabe nada no duda de nada»[49].

Y hay que educar para conciencializar[50], pues si los ciudadanos no están educados en el tema, como pueden estar los gobernantes y políticos en general, salidos del mismo pueblo?

De cualquier modo, debido a la ignorancia, la falta de educación ambiental o la «confusión» de intereses entre el político y el económico[51], no se puede, en tal materia, confiar total y únicamente en los gobernantes, muchos salidos del medio empresarial o imbuidos de la simple lógica económica (ya decía HORACE, «la virtud después del dinero»[52]).

Como ya habíamos referido en nuestro Manual de Direito do Ambiente, «O ordenamento jurídico impõe ao homem aquilo que a ordem pré-normativa lhe exige. (...). Todas as ciências podem ser reserva dos seus sábios e operadores. A ecologia é de outra ordem. Ela é ciência que, ou passa a ser do domínio de todo o homem, ou, a prazo, não o será de homem nenhum. Se têm de ser todos os homens a dar utilidade aos seus conhecimentos, estes têm de ser permanentemente democratizados, amplamente difundidos. Os ecólogos, os ambientalistas e os homens comuns estão convocados para o diálogo diário. Todos têm encontro marcado, a todas as horas e para todos os seus actos. Podendo salvar o mundo, se se isolarem, não evitarão que ocorra a sua ‘inocente’ destruição. De qualquer modo, à falta de banalização das ciências ambientais, a norma serve também de veículo de informação. Importa saber que a norma ambiental não é um exercício de afirmação livre de poder, pois normalmente até funciona contra as elites estabelecidas, os mais poderosos. Por isso, normalmente, ela vem atrasada e assume camuflados compromissos de minimis. Lá onde se proíbe ou condiciona, é porque há –normalmente, já havia há muito tempo- problemas ecológicos, que a impõem. (...). No campo do ambiente, o direito deveria ser inútil. Inútil, porque ou é preventivo e não devia ser necessário, a haver a devida informação mobilizadora, desde o berço; ou é correctivo e, em geral, não evita o mal. E aqui, já não pode haver mais mal infligido à natureza. O que está em jogo é de tal ordem que a sua utilidade, numa sociedade devidamente informada, teria de ficar reduzida aos ‘loucos’ e ‘suicidas’» (CONDESSO, F. –«Nota de Apresentação». In Direito do Ambiente. Coimbra: Almedina, 2001, p.5-7).

Hoy (habiéndose concretado el inanimatus nuncius de que hablaba FRANCIS BACON, en New Atlantis, de 1627, ahora ya no utopía[53]), estamos en la «sociedad de la información» o «sociedad del conocimiento», «debido al avance, al salto cualitativo que posibilitan las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación», en la que los dos factores, el conocimiento y la información, que «han sido decisivos en la productividad, en la economía y en las relaciones de toda índole (...), al menos desde hace mucho tiempo», ganan en nuestra sociedad «uno de los momentos de mayor influencia»[54].

Sobre la circulación de la información, importante, desde luego en el ámbito de la libertad y, en general, de la defensa de los intereses individuales, colectivos y difusos, aunque refiriéndose específicamente a los medios de comunicación social, muchos autores, como v.g. el casal MCLUHAN consideran que son «la extensión del hombre»[55].

 

¿Y qué decir de la circulación de la información, para y desde el poder que gobierna y administra, a los ciudadanos, en una sociedad de Administración de intervención hiperbólica, omnipresente, que viene regulando, actuando y conociendo, cada vez más, en todos los aspectos de nuestras vidas y es, por eso, desde luego en materias de interés ambiental, poseedora de inmensas cantidades de información, mucha de ella con valor estratégico para el futuro del hombre y del planeta y para luchar por una sociedad y un bienestar más sostenible?

 

CONCLUSIÓN:

Hay que reconocer, en el âmbito internacional de la ONU y en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, este importante derecho humano de la actualidad.

Hay que crear instituciones internacionales administrativas independientes (AAI, com juristas de mérito de vários países, nombrados por el Secretario-General, y asesorados por expertos).

Hay que crear un Tribunal mundial específico: Tribunal Internacional Ambiental.

Y hay que reconocer el derecho al conocimiento sobre hechos com implicaciones ambientales quotidianos a todos los hombres del mundo.

 

 

 



[1] VVAA -El progreso: ¿Un concepto acabado o emergente?. Jorge Wagensberg y Jordi Agustí (Ed.). (Colección Metatemas: libros para pensar la Ciencia). Barcelona: Tusquetss Editores, 1998,  p.56

[2] VVAA -El progreso: ?Un concepto acabado o emergente?. Jorge Wagensberg y Jordi Agustí (Ed.). (Colección Metatemas: libros para pensar la Ciencia). Barcelona: Tusquetss Editores, 1998, p.57

[3] DEFARGES, Philipe Moreau –Introdução à Geopolítica. Lisboa: gradiva, fevrero 2003, p.21.

[4] En libro reciente, EURICO DE FIGUEIREDO presenta los datos de una encuesta efectuada en Portugal, en la segunda parte de la década de noventa (1996), en que los valores medioambientales aparecen ya con relevo significativo, sobre todo si tomarnos en cuenta aquellos, también muy importantes o demasiado genéricos, apuntados por las otras personas interrogadas. Así, cuanto a la pregunta «aspectos de la vida que le interesan», 15,5% de los jóvenes (las clases más altas, 19,9%; en general, segundo lugar, contra 18,3% «problemas de la sociedad») y 18,6% de los progenitores (las clases más altas, 21, 3%; contra 24,8% «problemas de la sociedad») han respondido «medio ambiente, naturaleza, ecología». Y cuanto a la pregunta «Causas por que vale la pena sacrificarse», 16,6% de los jóvenes  (17,5% la clase media; 3 lugar contra 27,1% «paz», y 25, 8% «derechos del hombre») y 18% de los progenitores (18,3% la clase más baja; 4 lugar contra  media de 28,8% «paz», 22,7 «lucha contra la pobreza», 19% derechos del hombre) han respondido la «protección de la naturaleza» (FIGUEIREDO, Eurico –Valores e Gerações Anos 80 Anos 90. Lisboa: ISPA, 2001, p.282-283).

[5] MARIÑO MENÉNDEZ, Fernando -«La Protección Internacional del Medio Ambiente». In MANUEL DIEZ VELASCO, Instituciones de Derecho Internacional. Madrid:Tecnos, 1994, p.558.

[6] LARRÈRE, C. y Raphaël –Du Bon Usage de la Nature. Paris : Aubier, 1997, al iniciar este libro.

[7] LARRÈRE, C. y Raphaël --Do Bom Uso da Natureza: para uma filosofia do meio ambiente. .Traducción de Armando Pereira da Silva. Colecção Perspectiva Ecológicas. António Oliveira Cruz (Dir.). Lisboa: Instituto Piaget, 2000, p.9 y ss.

[8] SZÉ KELY, Alberto; BRUCE, Diana - «El Derecho internacional ambiental después de la conference del Río». In La diplomacia Ambiental. Lichtinger (Ed.). Madrid: Fonde de Culture Económica, 1993; UNESCO – Medio Ambiente y desarrollo. Años 1991, 1992 1993, 1994.

[9] III, 1762.

[10] XXX, 14, 1775.

[11] I, VI: «sólo se domina la naturaleza obedecendole».

[12] Respectivamente, XXVII y IV, XVI: «la naturaleza no da saltos».

[13] I, XXIV, 1580.

[14] SCHANCHIS PALACIO, José Ramón -«Las estrategias de desarrollo local: aproximación metodológica desde una perspectiva socio-económica e integral». In CEPADE, n.º21, 1999; LACALLE SANTAMARÍA, B. –«Conciliación del desarrollo económico y del medio ambiente en Europa». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.491-496; DIRECCIÓN GENERAL DE TURISMO Y FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS –Guía de gestión medioambiental para municipios turísticos: Proyecto municipio verde. Madrid: MEH, SECTP, 1998; DIVAR RODRÍGUEZ, J.A. -«Concertación urbanística y medio ambiente». Cuadernos de urbanismo: Nuestro medio ambiente: una nueva década, n.º2. Alicante: Universidad Alicante, 1991, p.49-59; DOMÍNGUEZ SERRANO, Judith -«La participación administrativa del ciudadano en la tutela ambiental». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. 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[15] RYLANDER, R. -«Toxicología». In Introdução à medicina do ambiente. Direcção de RAGNAR RYLANDER e ISABELLE MÉGEVAND. Colecção Medicina e Saúde. Tradução de Nogueira Gil. Lisboa: I Piaget, 1995,  p.36. Como refiere el libro, los alimentos, producidos por la agroquímica, van acumulando venenos para la salud, esto es, tóxicos para nuestro organismo, durante los años de vida o mismo en generaciones. EUA, U.S DEPARTMENT OF HEALTH & HUMAN SERVICES –The Public Health Implications of Medical Waste: A Report to Congress. Atlanta: USDHHS, septiembre 1990; -Public Health Overview of Incineration as a Means to Destroy Hazardous Wastes. Atlanta: USDHHS, febrero 1992; EUA, U.S. ENVIRONMENTAL PROTECTION AGENCY –Operation and Maintenance of Hospital Medical Waste Incinerations. Cincinati: USEPA, enero 1990; CLARET ROS, Roser; MUJAL ROSAS, R. María -«Tratamiento y gestión de residuos sanitarios». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.407-417; FERRAZ, M.C.M. Alvim; CARDOSO, J.J. Barcelos; PONTES, S.L. Ribeiro -«Incineração de resíduos hospitalares: são  cumpridos os limites de emissão?». In Ambiente y desarrollo sostenible: Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.339-351; GIROLETTI, E.; LODOLA, L. -«Medical waste treatment». In Technologies for Environmental cleaup: toxic and Hazardous Waste Management. A. Avogado y R. C. Regaine (Ed.). Bruselas: Kluwer Academic Publishers, 1994; GLASSER, H; CHANG, p.Y.; HICKMAN, D.C. -«An An´lisis of Biomedical Waste incineration». In Air Waste management Association, n.º41, 1180, 1991; MADEIRA, C.M.P. –Tratamento de resíduos Hospitalares e Saúde Pública. Lisboa: Associação Portuguesa de Infecção Hospitalar, 1995; SERVEI CÁTALA DE LA SALUT –Gestió intracentre dels residus sanitàris. Barcelona: Generalitat de Catalunya, Departamento de Sanitat i Seguretat Social, 1994; WILLIAM, C. B. Jr. -Basic Hazardous Waste Management. Chelsea: Lewis Publishers, 1995.

XAVIER RIBAS -«Gestión de envases». In http:www.onnet.es/ley0054.htm. abril de 1997.

[16] PUYOL, R. «Población y Recursos. El incierto futuro». Pirâmide, Madrid, 1984; FAUCHEUX , Sylvie  y NÖEL, JEAN-FRANÇOIS –Economia dos Recursos Naturais e do Meio Ambiente. Colecção Economia e Política, Lisboa : Instituto Piaget. Tradução de Omar Matias. 1997; LANDSBERG, Hans et alteri -«Noufuel minerals». In Current Issues in Natural Resource Policy. Washington: resources for the Future. Paul Portney (Ed.), 1982, p.82, apud, s/l, SEITZ, John –o.c., p.217); PIRAGES, Dennis –The New Context for International Relations: Global ecopolitics. North Scituate, Mass: Fuxbury Press, 1978, p.172, apud SEITZ, John -o.c., p.218, nota 71; LING, Chee Yoke –«O Este e o Sueste Asiático: O reverso do crescimento. (A pilhagem dos recursos naturais)». In Estado do Ambiente no Mundo. MICHEL e CALLIOPE BEAUD e MOHAMED LARBI BOUGUERRA (Dir.). Tradução de Ana Maria Novais. (Colecção Perpectivas Ecológicas, sob a Direcção de António Oliveira Cruz). Lisboa: Instituto Piaget, 1995, p. 333.

[17] HUFFMAN, G.L.; NALESNIK, R.P. -«Medical Waste Management». In Environment Science Techologic, n.º25, 360, 1991.

[18] Vide, v.g., DE LA TORRE GALLEGOS, José Manuel –«Instrumentos para la conservación de la biodiversidad». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, 419-426. La biodiversidad es el conjunto de organismos vivos que habitan la tierra, centrándose la preocupación en la materia sobre todo en la extinción de las diferentes especies, aunque la diversidad genética dentro de las propias especies también sea importante. Sobre el asunto, es de interés la lectura, desde luego, ciertos textos comunitarios. Vidé, sobre todo: UNIÓN EUROPEA, Comisión Europea –Estratégia da CE em matéria de diversidade biológica (COM (98)42 final); -«Vanishing nature?: Biodiversity». In Euroabstracts: Environment:looking the future in the face. Vol.37-5/99, Luxemburgo: Comissão, p.16; Agencia Europea del Medioambiente -Europe’s Environment: The second Assessement. Luxemburgo, 1998. La recuperación de nuevos ecosistemas de la biodiversidad destruida exigirá, en muchos casos, y sin que el que se extingue ya se pueda repetir, más de 100 millones de años.

[19] Definido en el Rapport mondial sur le dévelopement humain 1992 (PNUD; New York: Oxford University Press, 1992, p. 19) como «un proceso a través del cual las políticas económicas, fiscales, comerciales, energéticas, agrarias y industriales son concebidas en orden a la instauración de un desarrollo que sea económica, social y ecológicamente duradero». Vidé, también, el Informe Brundland, denominado Our Common Future, de 1987 (CONDESSO, Fernando -Direito do Urbanismo: Noções fundamentais. Lisboa: Quid Juris, 1999, p. 154-155). El desarrollo sostenible procura una solución de equilibrio entre la solución extrema de la doctrina del stop al crecimiento económico, EL crecimiento cero, y la tradicional teoría utilitarista, responsable del desprecio de la naturaleza y de los recursos naturales. Así, procurando un compromiso y próxima del ecosófico preservacionismo, situando en primer plano la protección del ambiente, la idea de desarrollo autosostenible impone equilibrios y ponderaciones para obligar a valorar adecuadamente los aspectos medioambientales. MORA ALISEDA, Julián – «Los desiquilibrios territoriales y el desarrollo sostenible». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.925-932; MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.) -Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. Cáceres: UNEX, 2002.

[20] MORA ALISEDA, Julián e MUÑOZ, M. –«El desarollo sostenible y las áreas rurales: una dimensión territorial». In Espacios naturales y biodiversidad. IV Congreso Nacional del Medio Ambiente, 23 a 27 de noviembre de 1998, realizado por el Colegio Oficial de Físicos, Unión Profesional Aproma y el Instituto de Ingeniería de España. Actas. Madrid: COF, p.159-173; DALY, H. E. y CAYO, D. -«Significado, conceptualización y Procedimientos operativos del desarrollo sostenible: posibilidades de aplicación a la agricultura». In Cadernos A. : Agricultura y desarrollo sostenible. Madrid: MAPA, Serie Estudio, 1995; SACHS, Ignacy –«Desarrollo sostenible: del concepto a la acción. Amesterdám», 1989. manipulación de cargas que entrañan riesgos: p.19-25; RETCLIFT, Michel -«Desarrollo sostenible: ampliación del debate». In Cadernos A.: Agricultura y Desarrollo sostenible. Madrid: MAPA, Serie Estudios, 1995; SÁNCHEZ-MIRANDA AYUSO, M.J. -«Turismo y desarrollo sostenible». In Ambiente y desarrollo sostenible: Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.263-268.

[21] DINIZ GIL SOARES DA SILVA, Emiliana Leonilde –«La teoría de los derechos de propriedad y el medio ambiente». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA BRAÑES, Raúl -Aspectos institucionales y jurídicos del medio ambiente, incluida la participación de las organizaciones No gubernamentales en la Gestión Ambiental. Washington: BID, 1991ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.625-636; RODRÍGUEZ RAMOS, Luis –«Delitos contra el medio ambiente y el patrimonio cultural». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.693-718.

[22] Teorización de que nos ha dado cuenta una amplia bibliografía, con destaque para DALY, H. E.  -Economics, ecology and ethics: essays towards a stead.state economy. Freeman, San Franscisco, 1980; ALTVATER, E.  -«Der Preis des Wohlstands oder Umweltplünderg und neue Welt(un)ordnung». Verlag Wesfïlisches Dampfboot, Münster, 1992; COSTA, M. MONTEIRO DA - «Globalización, desarrollo sostenible y desarrollo económico». REURE, Santiago do Chile, n.º 65, p. 81-99; NAREDO, J.M. y PARRA, F. (eds.) -«Hacia una Ciencia de los recursos naturales». Siglo XXI, Madrid, 1993.

[23] Vide, v.g., la síntesis sobre ecología y desarrollo de ANTÓNIO DE ALMEIDA SANTOS -Vivos ou Dinissauros?:Uma perspectiva ecológica. Lisboa: Publicações Europa-América, 1994, p.105 e ss. Para que este concepto no sea «consumido» por los propios intereses de la lógica económica, tiene que ser densificar, a través de su concreción, en cada dominio concreto de la actividad humana, con un limite mínimo innegociable de la sostenibilidad, que son las disfunciones irrecuperables o que causen daño a la salud, independientemente de los conocidos argumentos de las dificultades financieras de adaptación de las empresas, pues las exigencias ecológicas deben primar. Los sectores económicos, no pudiendo resistir a la dinámica de defensa del ambiente, y comenzando a prevalecer el principio de la precaución, que les retirará cada vez más la posibilidad de la invocación del argumento tradicional que se expresa en la afirmación «aun no ha sido científicamente demostrado», se procuran integrar en el discurso ecologista, pero, a veces, para bloquear, dificultar, suspender retrazar la aplicación de soluciones, que supondrían mayores gastos o el funcionamiento cabal del principio contaminante-pagador y de la concomitante carga con las externalidades producidas.

[24] CONDESSO, F. -«Política Ambiental». In Reforma do Estado. Acta do I Encontro da Associação Portuguesa De Ciência Política. Lisboa: APCP, AR, 2002; -Apuntes de Ciencia Política. Policopiado, 3.º ano de Lic. en Seguridad Social, Univ Internacional, Lisboa, Año 1991-1992.

[25] HEISENBERG –La Nature dans la Psyque Contemporaine. Paris:Galimard, 1962, apud MUKAI, Toshio –Direito Ambirental: Sistematizado. 2.ª Edição, Rio de Janeiro: Forense Universitária, 1994, p.2.

[26] Como refiere ÉDOUARD GOLDSMITH, que pugna contra la civilización instalada, hay necesidad de cambio de valores humanos (GOLDSMITH, É. -Desafio Ecológico. Lisboa: Instituto Piaget, 1995).

[27] SEITZ, JOHN L. –Global Issues. (Tradução para português de Sofia Raimundo: Questões Globais. Lisboa: I. Piaget, 1999). En general, sobre toda esta temática, vidé CONDESSO, F. –Direito do Ambiente. Coimbra: Almedina, 2001, Introdução y Capítulo I.; LIPPOLD, K. –Climate change: A Threat to Global Development Acting Now to Safeguard the Future. Ed. Enquete Commission Protection the Earth; Atmosphere of the German Bundestag. Bonn: Economic Verlag, 1992; JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia –Iniciación al Derecho Ambiental. Madrid: Dynkinson, 1999.

[28] Vide, v.g., EURICO DE FIGUEIREDO–Angústia Ecológica e o Futuro. (Colecção Trajectos Portugueses 19). Lisboa: Gradiva, 1993, p. 41 e segs.. Sobre el asunto, ver, también, ANTÓNIO DE ALMEIDA SANTOS, en el capítulo «Angústia Ecológica», dw su libro Vivos ou Dinossauros?: Uma perspectiva ecológica. Lisboa: Publicações Europa-América, 1994, p.65 y segs. Mundo de intranquilidad ecológica, con contornos de angustia, que según los autores podríamos, por eso, llamar de ‘angustia ecológica’, angustia contemporánea, que se disemina, empieza a ser sentida, individualmente, por cada persona como colocando ya en causa, y, cada vez más, no sólo el hombre presente, como todos sus venideros.

[29] Vidé, v.g., RACHEL CARSON - Silent Spring. Greenwich, Conn: Fawcett Books, 1962; Informe del Club de Roma, The Limits to Growth, del MIT (Massachusetts Institute of Tecnology); COUNCIL ON ENVIRONMENTAL QUALITY AND DEPARTMENT OF STATE DOS EUA -Global Report 2000 to the President: Entering the Twenty-First century. Nova York: Penguin Books, 1982; JONATHAN SCHELL –The Fate of Earth, Nova York: Avon Books, 1982; DONELLA MEADOWS et alteri –The Limits to Grows. 2.ª Ed., Nova York: Universe Books, 1974;  MEADOWS, Donella; MEADOWS, Dennis L. y RANDERS, Jorgen -Beyond the Limits Confronting Global Collapse, envisioning a sustainable Future. Post Mills, Vt.: Chelsea Green Publishing, 1992; KENNEDY, Paul -Preparing for the Twenty-First Century. Nova York: Random House, 1993.

[30] VVAA –Carta de las Ciudades Europeas hacia la sostenibilidad: la carta de Aalborg. Bruselas: Campaña Europea Ciudades Sostenibles, 1995; VVAA -Cuadernos de urbanismo: nuestro medio ambiente: una nueva década, n.º2. Alicante: Universidad Alicante, 1991; VVAA –Informe especial: ciudades y medio ambiente. Revista Ecosistemas. Vol. VIII, Madrid, 1999; VVAA –Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Salamanca: Fundación Duques de Soria, grupo Endesa y Universidad de Valladolid, 1993; VVAA-«Ciudad y Medio ambiente». In Anales de Geografía de la Universidad Complutense: Homenaje al Profesor D. Joaquín Bosque Maurel, n.º15. Madrid: FGH, UCM, 1995.

[31] Vide sobre la conservación del edificado y «normas sobre protección del medio ambiente y de los patrimonios arquitectónicos, y sobre rehabilitación urbana (artículos 21.1 y 245.1 de la Ley de Suelos)», CARCELLER FERNÁNDEZ, Antonio –Introducción al Derecho Urbanístico. Madrid: Tecnos, 1997p.102; CONDESSO, F. –Lições sobre Licenciamento Urbanístico. Beja:UMB, 1997.

[32] WALKER, B.L.; COOPER, C. D. -«Air Pollution Emission factors for Medical Waste Incinerators». In Journal Air Waste Management Association, n.º42, 1992, p.784,

[33] UNION EUROPEA, COMISIÓN EUROPEA –CORINE Soil erosion risk and important land resources in the Southern regions of the European Community. Luxemburgo: OPOCE, 1992; -La Unión Europea y el Ruido Ambiental. Luxemburgo: OPOCE, 1998;-Nuestro Futuro Agrário.Lux: OPOCE, 1993; SOCIEDADE PORTUGUESA DA CIÊNCIA DO SOLO –«Actas do encontro nacional ‘o Solo, o Ambiente e o Desenvolvimento sustentável’». Pedon n.º12 (especial).  Oeiras, 1998; SEBASTIÃO, S.; PEREIRA, L.S. -«Ensaio de aplicação de Equação Universal de Perdas de solo Revista». Comunicação ao Congresso da Ordem dos Engenheiros, 20-24/ Jun 1994, tema 72, 8 p: Lisboa: Fundação Gulbenkian; SMOLDERS, E. ; BISSANI, C. y HELMKE, P.A. -«Liming reduces cadmium uptake from soil: why doesn’t it work better». In 5th International Conference on Biogeochemistry of Trace Elements. Vol. I, 1999; VVAA –Actas do Encontro Nacional ‘O solo, o ambiente e o desenvolvimento sustentado’. SPCS, n.º12 (especial). Oeiras, 1998.

[34] CAMPESINO, A. -«Sostenibilidad ambiental y planificación urbana». In Revista da Universidade Moderna do Porto, nº5, Coleção Ciencias do Ambiente. Porto: UMP, 2001, p.85-104.

[35] Como la Carta de la Naturaleza de las Naciones Unidas proclama, «toda a forma de vida é única e merece respeito, independentemente do valor que tem para o homem» (Apud LARRÈRE, Catherine y Raphaël –Do Bom Uso da Natureza: Para um filosofia do meio ambiente. Perspectivas ecológicas. Tradução do original -Du bon usage de la nature. Paris: Aubier, 1997-, por Armando Pereira da Silva. Lisboa: Instituto Piaget, 2000, p.10. Y, además de todo, como dice Aristóteles, «entremos sin disgusto en el estudio de cada especie animal: en todas ellas ha naturaleza y belleza. No es el acaso pero la finalidad que reina en las obras de la naturaleza, y en un alto grado; ora la finalidad que rige la constitución o la producción de un ser es precisamente lo que da lugar a la belleza» (ARISTÓTELES –Parties des Animaux. Libro I, Paris: GF-Flammarion, 1995, V,645a, p.21). Segun la visión reducionista y puramente antrópica de LUC FERRY, tendríamos apenas obligaciones indirectas para con la naturaleza relacionadas con las significacions simbólicas de su valor estético (LARRÈRE, Catherine y Raphaël -«Introdução». In oc, p.10). También ARISTOTELES (-Problèmes XXX, 7, IV.e siècle avant JC) afirmara ya que «Le spectacle de la nature est toujours beau». En LA BRUYÈRE (-Les caractères, Du coeur, 82, 1688), podemos leer que «Il y a des lieus que l’on admire; il y en a d’autres qui touchent et où l’aimerait vivre». «Dieu tout puissant commença pour planter un jardin» dirá FRANCIS BACON (-Essays, XLVI, 1625). Y «Un paysaje quelconque est un état d’âme», considere H.-F. AMIEL,  Jounal intime, 31 de octubre de 1852. Vide, v.g.,  TORRE GALLEGOS, José Manuel de la -«Instrumentos para la conservación de la biodiversidad». In Ambiente y desarrollo sostenible, Ambiente e desenvolvimento sustentável. MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.). Cáceres: UNEX, 2002, p.420-421.

[36] Hoy, ya no es posible repetir la máxima de VIRGILIO, segun la cual serían «Felices los que conocen las divinidades de los campos» (Geórgicas, II, 493, env. Año 30 a. J.C.) ni la de J. J. Rousseau, que decía que «La primera y más respetable de todas las artes es la agricultura» (Émile, III, 1762).

[37] Como destaca JIMÉNEZ HERRERO, L.M. –Desarrollo sostenible y economía ecológica: integración medioambiente-desarrollo y economía-ecología. Madrid: Ed Sistesis, 2001, p.161, «la disciplina económica, obligada por las realidades ambientales, tiene que establecer nuevos procedimientos para gestionar el desarrollo; centrándose en la dimensión humana, pero asegurando previamente la capacidad de reproducción de la biosfera, cuyo núcleo de capital natural es vital para los procesos socioeconómicos.»

[38] Por ejemplo: los residuos sólidos urbanos o industriales situados en vertederos o co-incinerados implican en mayor o menor medida, polución en la atmósfera –metanos, dioxinas, etc. – o acuática –lixiviados, lanados en Estación de Tratamiento (ETAR) o en ríos, que atraviesan fronteras y llegan, unos a los aires, otros a los mares.

[39] Como refiere RAYMOND ARON, esto no puede ser una teoría en el sentido científico del término, antes «una filosofía o una ideología» (-«Études Politiques, Recueil d’ Éssais». Paris: Révue Francaise de Cience Politique , 1967, p.309-318, apud MALTEZ, J.A. –Curso de Relações Internacionais. Lisboa: Principia, Outubro 2002, p.251).

[40] MALTEZ, J.A. -Curso de Relações Internacionais. Lisboa: Principia, Outubro 2002, p.327.

[41] MALTEZ, J.A. –o.c., p. 315.

[42] AVIÀ, Marc y CRUZ, Pedro -Guía de ONGs (...). Barcelona: Tikal, s.d.

[43] La causa de los principales problemas ambientales, en el plano de la degradación y contaminación, deriva de las estrategias de desarrollo de los países más ricos del hemisferio norte, y, por eso, ciertos autores, desde luego, de la teoría cosmopolita del desarrollo (vide, MALTEZ –oc, p.323) como los propios Estados en desarrollo (véase los debates en las dos últimas Cumbres mundiales sobre ambiente y desarrollo) pretenden que estos tienen el deber de contribuir para un desarrollo sostenible que evite la repetición de los mismos modelos contaminadores de los elementos naturales circulantes, incluso del aire y aguas, y destruidores de las florestas. VVAA -«Documento Preliminar». Congreso Nacional del Medio Ambiente. Madrid, 27 nov-1 dic 2000. Colegio Oficial de Físicos, Unión Profesional APROMA e Instituto de Ingeniería de España; VVAA -«Medio Ambiente». Situación, n.º2. Bilbao: Servicio de Estudios del BBV, 1991. Y, después de la revolución industrial, hoy hay que destacar la responsabilidad de la revolución verde. VICENTE, M. J. -«A Evolução da Agricultura e dos tipos de uso do solo no sul do país e os seus condicionamentos biofísicos». In MORA ALISEDA, Julián y JAQUENOD DE ZSÖGÖN, Silvia (Dir.) -Ambiente y desarrollo sostenible: Ambiente e desenvolvimento sustentável. Cáceres: UNEX, 2002, p.2101-212.

[44] Frase que FREDERICO II da Prússia usava e com que pretendia significar o espírito de serviço público do soberano (MALTEZ –oc, p.322).

[45] MALTEZ, J.A. –o.c., p.322-323.

[46] NOÜY, LECOMTE DU –O Futuro do Espírito. Porto: Editora Educação Nacional, 1950, p.11-12.

[47] Como ya habíamos referido en el Manual de “Direito do Ambiente”, «O ordenamento jurídico impõe ao homem aquilo que a ordem pré-normativa lhe exige. (...). Todas as ciências podem ser reserva dos seus sábios e operadores. A ecologia é de outra ordem. Ela é ciência que, ou passa a ser do domínio de todo o homem, ou, a prazo, não o será de homem nenhum. Se têm de ser todos os homens a dar utilidade aos seus conhecimentos, estes têm de ser permanentemente democratizados, amplamente difundidos. Os ecólogos, os ambientalistas e os homens comuns estão convocados para o diálogo diário. Todos têm encontro marcado, a todas as horas e para todos os seus actos. Podendo salvar o mundo, se se isolarem, não evitarão que ocorra a sua ‘inocente’ destruição. De qualquer modo, à falta de banalização das ciências ambientais, a norma serve também de veículo de informação. Importa saber que a norma ambiental não é um exercício de afirmação livre de poder, pois normalmente até funciona contra as elites estabelecidas, os mais poderosos. Por isso, normalmente, ela vem atrasada e assume camuflados compromissos de minimis. Lá onde se proíbe ou condiciona, é porque há –normalmente, já havia há muito tempo- problemas ecológicos, que a impõem. (...). No campo do ambiente, o direito deveria ser inútil. Inútil, porque ou é preventivo e não devia ser necessário, a haver a devida informação mobilizadora, desde o berço; ou é correctivo e, em geral, não evita o mal. E aqui, já não pode haver mais mal infligido à natureza. O que está em jogo é de tal ordem que a sua utilidade, numa sociedade devidamente informada, teria de ficar reduzida aos ‘loucos’ e ‘suicidas’» (CONDESSO, F. –«Nota de Apresentação». In Direito do Ambiente. Coimbra: Almedina, 2001, p.5-7).

[48] Nedarim, env. 450

[49] PIERRE GRINGORE -Notables enseignements: Adages y proverbes, 1528.

[50] Sobre la educación y el papel del derecho en el ámbito de la defensa del medio ambiente, deciase en el Manual de Direito do Ambiente, de 2001: «A sensibilização, a consciencialização e a educação ambientais valem mais do que todas as normas e políticas juntas. Os homens mobilizam-se pela paixão ou pela fé. Por aquilo que sentem ou em que acreditam. E, neste campo, os hábitos e as experiências do gozo da sociedade de «bem-estar» consumista, já cristalizados e saboreáveis no imediato, valem os riscos relativos ao futuro. Se o perigo é grande, a crença nele tem que ser maior. E aqui a crença não precisa de emergir por uma fé afirmada. Não é preciso fazer crer, onde se impõe apenas o despertar. E, para isso, basta informação, alheia a fundamentalismos. E a ter de haver crença de alguns, ela não pode prescindir do conhecimento esclarecido dos outros. A «crença» ambiental pode e deve viver de informação. Embora, hoje, esta sirva mais à descrença. Tal é o estado das coisas que nos é dado conhecer. A única crença que nos pode salvar ambientalmente, por que só ela nos pode mobilizar conscientemente, sem instrumentalizações ou utopias,  é a crença na ciência, que nos interpela cada vez mais. Todas as ciências podem ser reserva dos seus sábios e operadores. A ecologia é de outra ordem. Ela é ciência que, ou passa a ser do domínio de todo o homem, ou, a prazo, não o será de homem nenhum. Se têm de ser todos os homens a dar utilidade aos seus conhecimentos, estes têm de ser permanentemente democratizados, amplamente difundidos. Os ecólogos, os ambientalistas e os homens comuns estão convocados para o diálogo diário. Todos têm encontro marcado, a todas as horas e para todos os seus actos. Podendo salvar o mundo, se se isolarem, não evitarão que ocorra a sua «inocente» destruição. De qualquer modo, à falta de banalização das ciências ambientais, a norma serve também de veículo de informação».

[51] CONDESSO, F. -Ciência Política. Lições Policopiadas ao 4.º ano da Licenciatura de Segurança Social. Instituto Politécnico Internacional. Universidade Internacional. Lisboa, p.215 y ss.; -«Política do Ambiente». In A Reforma do Estado em Portugal: problemas e perspectivas: Actas do I Encontro Nacional de Ciência Política. Lisboa: Editorial Bizâncio, 2001, p. 570-640.

[52] HORACE –Épitres, I, I, 53, env.20 siglo a. J.C.

[53] Sobre el plan baconiano de ciencia util, vide MATTELART, Armand –História da Sociedade da Informação. Lisboa: Bizâncio, 2002, p.19

[54] UNION EUROPEENNE, Commission Européenne – Construire la société européenne de l’information pour tous: Rapport final. Bruxelles :Direction générale V, 1997.

[55] MCLHUAN, M –Understanding Media. London: Ark Paperbacks, 1964. Tradução: Os Meios de Comunicação: Como Extensões do Homem. São Paulo: Ed. Cultrix, 1979; MCLHUAN, M. y MCLHUAN, E. –Laws of Media. Toronto: University of Toronto Press, 1994.